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Del crochet al corazón: la historia de Virginia

Del crochet al corazón: la historia de Virginia

Virginia

Amigurumisarcoiris

31 de marzo de 2026 8 min por Creayvendelo

Hay historias que no solo se cuentan… se tejen.
Hoy conocemos a Virginia, una artesana que transforma hilos en emociones y recuerdos en pequeños personajes llenos de vida. Desde sus primeros pasos junto a su abuela hasta cada amigurumi que crea hoy, su trabajo es el reflejo de una pasión que nace del corazón y se transmite en cada puntada.

Para empezar, cuéntanos tu nombre y cómo se llama tu marca o proyecto.

Hola, mi nombre es Virginia y tejo amigurumis. Soy una persona apasionada por crear con mis manos y poner cariño en cada pieza que hago.

¿Qué tipo de piezas artesanales creas con tus manos?

Tejo amigurumis. Me gusta crear todo tipo de personajes, como animales, dragones, princesas, duendes, superhéroes o dinosaurios, dejando volar la imaginación en cada creación.

¿Recuerdas cuándo nació tu pasión por la artesanía? ¿Cómo empezó todo?

Cuando tenía 6 años, mi abuela paterna abrió un armario en su cuarto de costura y desplegó ante mí una caja repleta de ovillos de colores, agujas de crochet, botones y me enseñó a tejer; ahí empezó esta aventura. Ella había llegado de República Checa huyendo de la guerra y aquí conoció a un criollo pintón, mi querido abuelo. Para enseñarme ponía todo su amor, pero sobre todo, su infinita paciencia... al principio eran puntillas y carpetas a crochet sacadas de patrones de revistas que trajo de Europa. Recuerdo mi primera carpeta, estaba toda torcida, pero ella me miró, acarició mi cabeza y me dijo: "es hermosa". Aún la conservo con su color amarillento por el paso de los años.

Imagen 1 de la entrevista con Virginia

¿Tienes alguna creación que sea especialmente importante para ti? ¿Qué historia hay detrás?

Recuerdo mi primera carpeta, estaba toda torcida, pero ella me miró, acarició mi cabeza y me dijo: "es hermosa". Aún la conservo con su color amarillento por el paso de los años.

¿Qué es lo que más disfrutas de ser artesano/a?

Crear con las manos te llena el alma. Siempre imagino cómo será el niño o niña que va a recibir mi amigurumi. Eso me inspira.

¿De dónde nace la inspiración cuando te sientas a crear?

Siempre imagino cómo será el niño o niña que va a recibir mi amigurumi. Pienso en su ilusión, en cómo jugará con él, y eso es lo que me inspira y me guía en cada creación.

¿Cómo es un día habitual en tu taller o espacio de trabajo?

Me levanto temprano, preparo el mate y ahí dejo volar mi mente para crear. No tengo un lugar especial para tejer, así que mi casa siempre está llena de ovillos, patrones, marcadores de puntos y vellón. Rápidamente mi mundo se llena de dragones, princesas, duendes, superhéroes o dinosaurios.

Imagen 2 de la entrevista con Virginia

En tu camino como artesano/a, ¿qué ha sido lo más difícil y qué es lo más bonito que te ha regalado esta profesión? ?

Tejer lleva muchas horas, a veces hay que volver a empezar desde cero, el cuerpo se cansa, pero el trabajo terminado es mi mayor recompensa.

¿Ha cambiado mucho tu forma de trabajar desde que empezaste? ¿En qué lo notas?

Después de mi primera venta nunca paré de tejer y aprender. Con el tiempo he ido mejorando mi técnica, ganando experiencia y confianza en lo que hago.

¿Tienes algún sueño o meta que te gustaría cumplir con tu proyecto artesanal?

Mi sueño es tener un local en algún destino con mar y playa. La arena me recarga de energía. Amo tejer animales marinos, son mis favoritos.

Si alguien te compra por primera vez, ¿qué producto le recomendarías para empezar a conocerte?

Recomendaría alguno de mis animales marinos, ya que son mis favoritos y en ellos pongo una parte muy especial de mí.

¿Cómo nace una idea nueva en tu taller? ¿Qué suele encender la chispa creativa?

Un día vi un cactus tejido y supe que eso era lo que yo quería hacer. No sabía cómo se llamaba la técnica ni por dónde empezar, pero sabía tejer a crochet y estaba segura de poder lograrlo.

¿Qué es lo que más orgullo te da cuando ves tus creaciones terminadas?

Cuando termino un trabajo siento que valió la pena el esfuerzo y enseguida empiezo a buscar otro patrón de diseño para tejer.

Imagen 3 de la entrevista con Virginia

¿Cómo fue ese momento especial de tu primera venta? ¿Lo recuerdas con cariño?

Siempre recuerdo mi primera venta, eran unos pajaritos muy sencillos y coloridos. Me los compró Agustina, la dueña de un hermoso local en Adrogué que terminó siendo una amiga. Me sentí muy orgullosa en ese momento, porque no muchos creían en mí.

¿Te ha pasado algo emocionante o inesperado gracias a tu trabajo artesanal?

Me llamaron para participar en una revista (pero no me animé...), tejí para un importante parque temático y hasta para un programa de televisión hace ya algunos años. Pero no era eso lo que yo quería, yo necesitaba saber para quién estaba tejiendo, después de todo, estaba poniendo el corazón en cada pieza.

¿Hay algo que te gustaría que la gente supiera sobre lo que haces y el esfuerzo que hay detrás?

Un artesano no solo trabaja con sus manos, sino que también pone el alma.

¿Qué crees que valora más la gente cuando compra algo hecho a mano, con mimo y dedicación?

Me encanta cuando la gente entiende y valora la dedicación y el cariño que conlleva el trabajo artesanal.

Imagen 4 de la entrevista con Virginia

Si tuvieras que describir el estilo de tus creaciones, ¿cómo lo harías?

No es lo mismo tejer que tejer con amor y pasión. La diferencia está en el resultado, y eso se nota.

¿Qué crees que hace única tu propuesta entre otros artesanos y artesanas?

Cuando alguien me dice que mis amigurumis "tienen vida", es el mejor regalo que me pueden hacer.

¿Alguna vez te han pedido algo muy original o fuera de lo común?

Sí, a lo largo del tiempo me han pedido piezas muy especiales y personalizadas. Cada encargo es un reto diferente que me permite seguir aprendiendo y dejar volar mi creatividad.

Detrás de cada amigurumi de Virginia hay mucho más que hilo y aguja: hay dedicación, paciencia y, sobre todo, amor. Historias como la suya nos recuerdan el verdadero valor de lo hecho a mano y la magia que se esconde en cada creación artesanal. Porque cuando algo se hace con el alma… se nota.