En el mundo de la artesanía existen proyectos que van más allá de lo estético. MYLIBRO es uno de ellos. Detrás de cada hoja, cada encuadernación y cada palabra escrita a mano, se esconde una historia única y un alma creativa: Ana. En esta entrevista, nos adentramos en su universo, donde la escritura, el scrapbooking y la emoción se unen para crear recuerdos que tocan el corazón.
Para empezar, cuéntanos tu nombre y cómo se llama tu marca o proyecto.
Me llamo Ana y el nombre de mi proyecto es MYLIBRO. Es una especie de marca personal que refleja mi pasión por lo que hago.
¿Qué tipo de piezas artesanales creas con tus manos?
Hago libros personalizados (los escribo en base a un montón de datos que pido a la persona que me lo encarga), también los encuaderno a mano e incluyo fotos con la técnica scrapbooking. Esta técnica también la utilizo para hacer álbumes, recetarios, tarjetas para todo tipo de eventos, agendas… Me encanta personalizar al máximo todos mis productos.
¿Recuerdas cuándo nació tu pasión por la artesanía? ¿Cómo empezó todo?
Desde que tengo uso de razón me apasiona escribir. Así, estuve trabajando durante más de 18 años en Nintendo. Primero “haciendo” de Mario, los niños “me” escribían y “yo” contestaba diciendo que se compraran los productos Nintendo y también, dándoles consejos para que estudiaran, se portaran bien… Después fui la redactora jefe de una revista de video juegos y, por último, coordinadora de la Web de Nintendo. Todo fue fantástico entre otras cosas porque escribir era una de mis principales funciones, pero mi época como Mario, que duró unos ocho años, fue excepcional.
Cuando dejé de trabajar, porque me resultaba imposible compaginarlo con ser madre, descubrí el mundo scrapbooking que está muy relacionado con la creatividad que es algo que me define. Poco a poco mis dos pasiones fueron encajando con mis libros personalizados porque además de escribirlos incluía fotos con scrap. Después amplié mi gama de productos con álbumes, recetarios, libros de firmas…
¿Tienes alguna creación que sea especialmente importante para ti? ¿Qué historia hay detrás?
Los libros personalizados son mi creación más querida porque las personas, cuando los reciben, se quedan muy sorprendidas y totalmente encantadas. Tengo dos ejemplos que me llegaron al alma: uno que me pidió una mujer de unos 50 años que se lo quería regalar a su padre por haber cuidado de su madre enferma de cáncer durante años (que ya había fallecido). Ella quería centrar el libro en la enfermedad, pero yo le aconsejé que era mejor hacer un libro homenaje en el que reflejara los buenos momentos de la vida de su madre: sus vacaciones en familia, sus Navidades, lo bien que cocinaba… Le gustó la idea y así lo hice junto con su inestimable colaboración.
El resultado fue genial. A su padre le gustó tanto que llamó a su hija y tuvieron una conversación larga, cariñosa y muy, muy emotiva. Su padre se quedó muy sorprendido de todos los sentimientos que su hija tenía hacia él y que nunca le había confesado. Para mí fue un orgullo enorme ayudar a propiciar ese encuentro.
Otro ejemplo de libro personalizado que me llegó al alma es el de Guillermo, un chico de 10 años que tenía problemas para relacionarse en el cole, por timidez, inseguridad… Su padre me lo explicó y yo pensé en hacer un libro en el que Guillermo fuera el héroe absoluto. La historia es que había un accidente en su colegio y, gracias a él, todos los niños de su clase se pudieron salvar. Su padre me llamó para decirme que su hijo, después de leerlo, dijo: “Papá, este libro me ha cambiado la vida”. No tengo palabras para explicar la satisfacción que sentí al ver que había podido ayudar a un niño a ver que las cosas podían cambiar.
¿Qué es lo que más disfrutas de ser artesano/a?
Lo que más disfruto, sin duda, es el proceso de creación: pensar en cómo lo voy a hacer, recopilar el material, ponerme en mi mesa y empezar. Siempre tengo una idea, pero me doy “libertad total” de cambiar y de hacer lo que me salga en cada momento.
¿De dónde nace la inspiración cuando te sientas a crear?
En el caso de los libros personalizados la inspiración “se busca” conociendo a la persona a la que se lo voy a hacer. Por eso mando un formulario(a la persona que me ha encargado el libro que normalmente es para algún familiar o conocido suyo) lleno de preguntas que a veces suenan “raras” pero que a mí me resultan imprescindibles para inventarme una historia divertida y siempre con un toque sentimental.
En el caso de los álbumes y otros productos también busco las preferencias de la persona que me lo encarga y me inspiro en trabajos míos anteriores, miro en Pinterest las últimas tendencias… pero no soy de mirar mucho, me gusta crear mis propias ideas.
¿Cómo es un día habitual en tu taller o espacio de trabajo?
Yo trabajo por las tardes en mi casa. Mi espacio de trabajo está lleno de productos de scrap, sellos, tintas, troqueles, papeles… y mi ordenador. Si tengo pedidos pendientes, mi prioridad es hacerlos, y si no, preparo material para algunos mercadillos a los que he empezado a ir recientemente.
Además, me gusta estar al tanto de las novedades de scrap, no solo en productos, también en técnicas, así que miro casi a diario lo que se publica al respecto. También dedico mucho tiempo (más del que me gustaría) a subir productos a mis redes y a formarme para que mis reels e historias sean bonitas y eficaces. Pero, sin duda, lo que más me gusta es, como he dicho antes, el proceso de creación.
En tu camino como artesano/a, ¿qué ha sido lo más difícil y qué es lo más bonito que te ha regalado esta profesión? ?
Lo más difícil, sin ninguna duda, es darse a conocer. Yo llevo muchos años y he tenido mejores y peores momentos, pero todavía no creo que esté donde debería (me refiero a tener un poco de regularidad), si tenemos en cuenta el tiempo, el dinero y las ganas que le he echado. De todas formas, como es mi pasión, sigo adelante porque no concibo mi vida sin escribir y sin scrap.
Lo más bonito que me ha regalado esta profesión es la satisfacción que tengo cada vez que uno de mis clientes me dice lo mucho que le ha gustado el producto que le he hecho para él o para quien lo haya encargado, y si ha servido para ayudar a alguien, ya me parece lo máximo.
¿Ha cambiado mucho tu forma de trabajar desde que empezaste? ¿En qué lo notas?
Realmente mi forma de trabajar no ha cambiado mucho, lo que sí ha cambiado son las herramientas que utilizo para hacer scrap. Más que cambio, ha habido evolución, porque cada vez hay más herramientas que hacen que tu trabajo mejore. Pero tanto a la hora de escribir como a la hora de hacer scrap, lo más importante sigue siendo una cosa: la creatividad, y eso es lo que más me gusta.
¿Tienes algún sueño o meta que te gustaría cumplir con tu proyecto artesanal?
Sí, me gustaría darme a conocer un poco más y poder tener una regularidad en mi trabajo. Ahora hay épocas buenas, pero otras no tanto, y eso dificulta el poder avanzar.
Si alguien te compra por primera vez, ¿qué producto le recomendarías para empezar a conocerte?
Pues depende mucho de cómo sea la persona y de qué necesite en ese momento. Si quiere un regalo para alguien especial o alguien a quien quiera “mandar” un mensaje o alguien a quien quiera sorprender, un libro personalizado. Si quiere un regalo para sí mismo y le encanta la cocina, un recetario. Si le encanta escribir, un cuaderno personalizado. Si le gusta la fotografía o va a hacer un viaje estupendo estas vacaciones, un álbum de viajes. ¡Y podría seguir!
¿Cómo nace una idea nueva en tu taller? ¿Qué suele encender la chispa creativa?
Yo siempre estoy pensando en hacer productos que gusten a la gente. Por ejemplo, quise hacer algo especial para el Día de la Madre, porque iba a ir a un mercadillo a primeros de mayo. Así que pensé en un libro-álbum en el que la gente pudiera escribir y poner fotos, es decir, yo hago el “esqueleto” y ellos lo personalizan con toda la información sobre su madre (sus mejores recetas, cómo es ella, por qué la quieren tanto…). Se me ocurrió esta idea pensando en lo que a mí me gustaría que me regalaran y, la verdad, es que estoy muy contenta porque gustó mucho.
¿Qué es lo que más orgullo te da cuando ves tus creaciones terminadas?
Me encanta ver que de la nada he sido capaz de hacer “algo” bonito que va a alegrar a la persona que lo reciba. Es verdad que tardo más de lo que parece, es decir, que ves un álbum en cinco minutos y a mí me ha costado horas, pero merece la pena porque la gente lo valora y te lo agradece. Para mí eso es lo más gratificante.
¿Cómo fue ese momento especial de tu primera venta? ¿Lo recuerdas con cariño?
Cuando empecé, mi entorno es el que más me apoyaba, y una amiga mía que hacía mucho tiempo que no veía vio mi blog y se puso en contacto conmigo para pedirme un libro para su hija. Me hizo mucha ilusión volver a hablar con mi amiga, que confiara en mí y también que su hija fuera mi primera “clienta”.
¿Te ha pasado algo emocionante o inesperado gracias a tu trabajo artesanal?
Sí, me han pasado varias cosas, como las que he explicado antes con los libros personalizados. Y otra muy curiosa es que, escuchando la radio (que es algo que hago a diario porque me encanta), oí que el programa ese día iba sobre mujeres emprendedoras. Así que, sin pensármelo dos veces, llamé y tuve la suerte de entrar en antena, y cuando les conté lo de mis libros personalizados, les encantó. Me dejaron dar mi email y me llegaron más de 300 correos pidiéndome información y, en muchos casos, el libro directamente. Fue genial, aunque también un poco caótico.
¿Hay algo que te gustaría que la gente supiera sobre lo que haces y el esfuerzo que hay detrás?
Me gustaría que la gente supiera lo que hago, que realmente, con unos datos que me proporcionan, me invento una historia, la escribo, hago las fotos con scrap y lo encuaderno. Creo que es un proceso bonito y muy original, porque libros personalizados hay, pero solo cambian el nombre o algún que otro dato; los míos son “de verdad”. Y, en cuanto al resto de mis productos, igual: me gustaría que supieran que lo hago todo a mano y con todo el cariño del mundo, teniendo siempre en cuenta sus gustos y preferencias.
¿Qué crees que valora más la gente cuando compra algo hecho a mano, con mimo y dedicación?
Tengo que reconocer que no mucha gente valora las cosas hechas a mano. Lo ven bonito, pero muchas veces se decantan por un producto “similar” que, aunque no esté hecho a mano, es más barato. No obstante, los que sí lo valoran se fijan mucho en que sea algo original, diferente y que esté personalizado.
Si tuvieras que describir el estilo de tus creaciones, ¿cómo lo harías?
Yo creo que mis creaciones se ven hechas con mucho cariño, porque cuido el detalle y lo personalizo al máximo. Por ejemplo, el último recetario que he hecho era para una mujer llamada Rosa, de Almansa, y entre sus mejores platos están las milhojas y el arroz. Así que lo añadí en el recetario: “El mejor arroz de Almansa es el que hace Rosa” o “El dulce más reconocido de toda la provincia de Albacete lo hace Rosa y son sus deliciosos milhojas”. Su hija, que fue la que me lo pidió, dijo que a su madre le encantó el recetario, sobre todo por estos detalles. Yo creo que este tipo de personalización (y no solo poner el nombre) marca la diferencia.
¿Qué crees que hace única tu propuesta entre otros artesanos y artesanas?
Yo creo que lo que hace única mi propuesta es lo que acabo de comentar: mi implicación total en los proyectos para que cada uno sea diferente, original y “hecho a medida” de la persona que lo va a recibir. No escatimo en tiempo a la hora de hacer cada trabajo, y creo que eso se nota. Además, procuro que el precio sea lo más competitivo posible (independientemente de las horas que le dedique). Mi objetivo principal es que la persona que lo reciba se quede encantada con el artículo y sepa que no hay otro igual, porque está hecho a mano, con todo mi cariño y solo para ella.
¿Alguna vez te han pedido algo muy original o fuera de lo común?
Pues la verdad es que muchas veces he recibido pedidos “originales” y reconozco que me encanta que me pongan “retos”, y más si sirve para ayudar a alguien. Por ejemplo, me pidieron una especie de cuaderno para una persona que tenía principio de Alzheimer y querían que tuviera distintas secciones para que ella lo fuera escribiendo y así lo recordara o lo pudiera leer cuando no pudiera hacerlo. Querían que fuera algo bonito, nada gris ni aburrido. Así que hice secciones como: mis películas favoritas, mis mejores viajes, mis canciones preferidas… Todo decorado con tintas, sellos, pegatinas divertidas hechas por mí… Fue genial poder hacerlo y que le gustara tanto a su “dueña”.
Otro encargo “especial” fue para un colegio. He hecho muchos libros para profes, pero en esta ocasión me pidieron un cuento para cada niño de una clase. Tenía que ser la misma historia, pero que el protagonista fuera cada uno de ellos en su propio libro. Fue difícil de hacer, la verdad, sobre todo la historia, pero lo conseguí y quedó muy bonito, y los niños estaban felices de tener su propio libro.
Cada página creada por Ana Isidoro guarda mucho más que papel y tinta: transmite emociones, recuerdos y un amor profundo por lo hecho a mano. Su dedicación, su sensibilidad y su talento convierten cada proyecto en una experiencia única tanto para quien lo encarga como para quien lo recibe. Desde MYLIBRO, Ana sigue demostrando que la artesanía también puede contar historias que dejan huella.
Gracias, Ana, por abrirnos las puertas de tu taller y de tu corazón.