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La historia detrás de “Con los pies en la arena”

La historia detrás de “Con los pies en la arena”

Laura

Con los pies en la arena

11 de julio de 2025 8 min lectura por creayvendelo

Hoy tenemos el placer de conocer a la persona detrás de "Con los pies en la arena", un proyecto nacido entre la calma del mar y la necesidad de sanar. Su historia es un reflejo de cómo la artesanía puede convertirse en refugio, inspiración y motor de vida. En esta entrevista, nos adentramos en su mundo creativo, lleno de resina, naturaleza y emoción, donde cada pieza cuenta una historia única y hecha a mano.

Para empezar, cuéntanos tu nombre y cómo se llama tu marca o proyecto.

Mi marca se llama "Con los pies en la arena". No me comí el coco, la verdad... pero era mi estado en ese momento. Estaba en la playa, con los pies en la arena, pensando y... me gustó cómo sonó, me reflejaba y también tiene su lado metafórico con mi situación vital.

¿Qué tipo de piezas artesanales creas con tus manos?

La primera pieza fue una playa. Es lo que más quiero hacer y donde más creatividad y esmero pongo. Es lo que más me relaja y cuando más disfruto. Pero, al no calcular bien la cantidad de mezcla, quise buscar una solución para aprovecharla y compré moldes, luego madera, y fueron saliendo caracolas, cuadros, bandejas, relojes, pendientes, libélulas, maceteros, portainciensos... No puedo centrarme ahora en una sola cosa. Veo un sinfín de posibilidades con la resina y mi mente no para de crear.

¿Recuerdas cuándo nació tu pasión por la artesanía? ¿Cómo empezó todo?

Fue hace sólo un año. El insomnio y la ansiedad se habían apoderado de mí, mi padre acababa de fallecer y, si os digo la verdad, no sé cómo ni qué me hizo hacer mi primer pedido de resina, pero fue un refugio y una vía de escape.

Imagen 1 de la entrevista con Laura

¿Tienes alguna creación que sea especialmente importante para ti? ¿Qué historia hay detrás?

Pues creo que la más importante fue la que más me costó hacer: un paisaje de Canadá pintado a mano con relieves a modo de tapete para una mesa. Fue un encargo de un pariente cercano y, sin duda, el más difícil para mí hasta ahora, porque nunca había pintado con acrílicos para luego cubrir con resina.

¿Qué es lo que más disfrutas de ser artesano/a?

Lo que más disfruto con la artesanía es que, cuando me pongo a trabajar, solo pienso en eso. Me evado... Pongo música o podcasts, a veces también en silencio, y me dejo llevar.

¿De dónde nace la inspiración cuando te sientas a crear?

La inspiración me viene, no la busco. Me gusta que sea ella la que me llame a crear o ponerme a trabajar. Por lo que, normalmente, procuro no meterme prisa si el encargo no requiere una fecha concreta. Y cuando creo por mi cuenta, es la inspiración la que elige el momento. De cualquier manera, mi entorno ahora es muy inspirador, porque vivo en el campo, en Cádiz, y es fácil que me sorprenda de repente y en cualquier momento.

¿Cómo es un día habitual en tu taller o espacio de trabajo?

Ahora mismo no llevo una rutina en mi vida, por lo que tampoco la tengo con la artesanía. Sólo planifico los encargos con fecha y procuro que esto no se convierta en otra fuente de ansiedad. Quiero disfrutarla, no sufrirla.

Imagen 2 de la entrevista con Laura

En tu camino como artesano/a, ¿qué ha sido lo más difícil y qué es lo más bonito que te ha regalado esta profesión? ?

Lo más bonito que he ido viviendo con la artesanía ha sido la reacción de los míos cuando creaba alguna pieza. Mi madre ha sido un gran termómetro para mis creaciones, pero me he apoyado mucho en las reacciones de los que, sin conocerme de nada, por el perfil de Instagram, reaccionaban positivamente y me dedicaban elogios que ni yo misma creía merecer.

¿Ha cambiado mucho tu forma de trabajar desde que empezaste? ¿En qué lo notas?

Será que no llevo demasiado tiempo, pero cambiar mi forma de trabajar, de momento, ha cambiado poco por no decir nada. He aprendido, eso sí, a distinguir si era o no el momento adecuado, porque la resina sufre mucho con la humedad y la temperatura. Son factores que hace un año no tenía en cuenta y ahora, por el bien de la pieza, sí.

¿Tienes algún sueño o meta que te gustaría cumplir con tu proyecto artesanal?

Me encantaría formar una comunidad de artesan@s en Cádiz. Una galería donde podamos trabajar, exponer y vender a la vez. Lo imagino y... lo veo cada vez más posible.

Si alguien te compra por primera vez, ¿qué producto le recomendarías para empezar a conocerte?

Creo que, según la persona... Hago muchas cosas y a cada un@ le interesan piezas distintas. He notado que a los hombres les entusiasman los cuadros de playas y a las mujeres, los pendientes y los objetos de decoración. Pero cada persona es un mundo... Aunque los pendientes y las playas es lo que más me piden. Además de las piezas personalizadas, que eso, sin duda, es lo que más gusta. Encapsular recuerdos, fotografías con un mar de fondo, o con flores, caracolas, y poder conservarlos para siempre... ¡Es lo más! Porque será siempre un recuerdo único, eterno y hecho a gusto de cada un@.

¿Cómo nace una idea nueva en tu taller? ¿Qué suele encender la chispa creativa?

Las ideas nuevas me vienen más fuera de mi espacio de trabajo que dentro. La naturaleza me da muchas ideas... Las flores, las caracolas, la madera... Aunque también me inspiro viendo fotografías y cuadros de artistas en otras disciplinas que me llevan a imaginar combinaciones muy locas y diferentes. Aún no he hecho nada loco, pero... todo se andará. Sigo experimentando.

¿Qué es lo que más orgullo te da cuando ves tus creaciones terminadas?

Pues suelo ser demasiado exigente conmigo misma y casi siempre suelo buscar "peguitas" al terminar una pieza, pero las veces en las que me he sentido plenamente satisfecha... Buahh! Es una sensación muy placentera. Aunque tampoco creo que haya hecho, de momento, nada del otro mundo, ¡jaja!

Imagen 3 de la entrevista con Laura

¿Cómo fue ese momento especial de tu primera venta? ¿Lo recuerdas con cariño?

Mis primeras ventas fueron a familiares que o se volvieron locos encargándome muchas y distintas piezas o pretendían que me viniera arriba y no parase de crear. Mi prima Sara me dejó un hueco en su tienda y ahí surgieron las primeras ventas de verdad. Sólo que no las presencié. Creo que lo más especial es el primeras ventas encargo personalizado que, claro, el vértigo se mezcla con la responsabilidad y el deseo de hacerlo precioso y al gusto del cliente y, hasta que no sale... ¡es todo un parto! :)

¿Te ha pasado algo emocionante o inesperado gracias a tu trabajo artesanal?

Lo más emocionante que he vivido hasta ahora es que el cliente repita. Cuando me compran varias veces o me piden otras versiones para ellos, para regalar a otros o inventan piezas que nunca he hecho... Esos retos para mí son muy especiales.

¿Hay algo que te gustaría que la gente supiera sobre lo que haces y el esfuerzo que hay detrás?

Quiero que la gente sepa y aprecie más lo "hecho a mano". El mercado está a un "click" y muy barato, pero nada igualará a lo único, exclusivo y casi irrepetible de una pieza hecha a mano. El tiempo que se dedica a, no sólo hacer, sino pensar la pieza, los colores, la posición, la decoración, los materiales... incluso documentarte. Eso no tiene precio. Ése es el auténtico valor de una pieza hecha a mano. Y si encima la gente sabe, a partir de hoy, lo que esto me ayuda personalmente a evadirme de la época más triste de mi vida... me doy por satisfecha.

¿Qué crees que valora más la gente cuando compra algo hecho a mano, con mimo y dedicación?

No creo que todo el mundo lo valore, pero los que me compran sí que lo hacen porque me esmero en conocer qué y cómo lo quieren realmente. Les consulto, les muestro bocetos y lo voy haciendo, sobre todo, a su gusto. Entonces, cuando ven el resultado final, sí valoran el paso a paso y se dan cuenta de que, en realidad, la pieza la han creado ellos y que yo solo he puesto las manos.

Imagen 4 de la entrevista con Laura

Si tuvieras que describir el estilo de tus creaciones, ¿cómo lo harías?

Yo creo que tengo un estilo bohemio con toques marinos, donde la naturaleza está muy presente. El mar, caracolas, libélulas, caballitos de mar, flores, arena... Y creo que también tiene todo un punto un tanto místico. Creo que mis publicaciones también transmiten paz y la belleza de lo que me rodea: mi campo, mi Cádiz, mis animales, mis plantas...

¿Qué crees que hace única tu propuesta entre otros artesanos y artesanas?

Pues no creo que mi propuesta sea única, la verdad. Hay mucha gente trabajando la resina de muchas formas. Lo que puede que me haga única es que no quiero encasillarme haciendo nada en concreto. Esa miscelánea de crear desde un cuadro, unos pendientes, un llavero, un porta velas... Sólo quiero seguir haciendo y cumpliendo deseos y, a la vez, mantener mi mente ocupada. Relajarme.

¿Alguna vez te han pedido algo muy original o fuera de lo común?

Definitivamente, sí. Vuelvo a incidir sobre ese cuadro pintado por mí con acrílicos. Avisé a Iván de que no había pintado en mi vida, que sería mejor hacerlo laminado con la foto original de ese paisaje, pero se negó rotundamente y me obligó a que confiara en mí. El proceso fue lento, sin prisa ni tiempo, y el resultado muy, muy gratificante para los dos. Sin duda, mi mayor reto y la obra de la que más orgullosa estoy.

¡Gracias Laura por compartir tu historia con nosotros!

Con cada respuesta, nos has permitido asomarnos a tu mundo y entender mejor todo lo que hay detrás de "Con los pies en la arena". Tu forma de crear, tan libre, emocional y conectada con la naturaleza, inspira y emociona. Gracias por compartir tu historia con tanta honestidad. Ojalá muchas personas descubran el valor de lo hecho a mano a través de tus piezas.