Detrás de cada creación artesanal hay una historia que merece ser contada. En esta ocasión conocemos a Vanessa, la creadora de Creadetot "Hecho a mano para ti"®, un proyecto donde la fantasía cobra vida a través de personajes únicos modelados completamente a mano.
Duendes, hadas, brujas, magos y otros seres nacidos de su imaginación forman un universo lleno de simbolismo, emociones e historias. Pero Creadetot es mucho más que figuras artesanales: es el reflejo de un camino de superación personal, creatividad y pasión por un oficio que transformó su vida.
En esta entrevista, Vanessa nos abre las puertas de su taller y de su mundo creativo para descubrir cómo nacen sus personajes, qué inspira cada una de sus piezas y por qué cree que la verdadera artesanía no solo se contempla, sino que también emociona.
Para empezar, cuéntanos tu nombre y cómo se llama tu marca o proyecto.
Me llamo Vanessa y mi marca comercial es Creadetot "Hecho a mano para tí"®
¿Qué tipo de piezas artesanales creas con tus manos?
Realizo figuras de fantasía totalmente artesanales, creadas desde cero y hechas completamente a mano. Mi colección está formada principalmente por duendes, hadas, brujas, magos y otros seres fantásticos nacidos de mi imaginación.
Cada creación es única y exclusiva. Modelo las piezas, confecciono la ropa, incorporo pequeños detalles y, siempre que es posible, doy una segunda vida a materiales reciclados, porque creo que cada elemento puede convertirse en parte de una nueva historia.
Más que hacer figuras, me gusta crear personajes con personalidad, historia y un significado especial para que quien los reciba sienta que lleva a casa una pieza irrepetible, hecha a mano con dedicación y mucho cariño.
¿Recuerdas cuándo nació tu pasión por la artesanía? ¿Cómo empezó todo?
La verdad es que todo empezó en un momento complicado de mi vida, cuando estaba pasando por una etapa emocional difícil. Fue entonces cuando las artes plásticas aparecieron casi como una vía de escape y una forma de volver a encontrarme.
Nunca imaginé que sería capaz de crear con mis propias manos los personajes que hago hoy. Empecé poco a poco, de forma totalmente autodidacta, experimentando con diferentes técnicas y materiales. Cada paso era un aprendizaje y cada nueva creación me daba un poco más de confianza.
Hasta que un día descubrí la porcelana fría. En ese momento sentí que había encontrado el material con el que realmente podía dar rienda suelta a mi imaginación y convertir las ideas que nacían en mi mente en personajes llenos de vida, historia y personalidad.
Con el tiempo comprendí que crear no solo me hacía feliz, sino que también se había convertido en una forma de expresarme, de desconectar y de encontrar bienestar. Hoy puedo decir que la creatividad cambió mi vida. Lo que empezó como una manera de superar una etapa difícil terminó convirtiéndose en Creadetot, un proyecto en el que cada pieza lleva un pedacito de mí y con el que espero transmitir a otras personas la misma ilusión y emoción que yo siento al crear.
¿Tienes alguna creación que sea especialmente importante para ti? ¿Qué historia hay detrás?
Es una pregunta difícil, porque les tengo un cariño muy especial a todas mis creaciones. Cada una de ellas es única para mí, ya que nace de mi imaginación y lleva una parte de mí. Cuando creo una pieza, pongo en ella dedicación, ilusión y mucho cariño.
Además, soy muy perfeccionista. Aunque sé que la perfección absoluta no existe, siempre intento que cada personaje quede exactamente como yo lo había imaginado. No dejo una pieza por terminada hasta que siento que transmite lo que quiero expresar.
Si tuviera que elegir algunas especialmente importantes, sin duda mencionaría el duende protector que creé para mis padres, por todo el significado emocional que tiene para mí. Y también a Gertrudis, una de mis brujas, porque gracias a ella obtuve el segundo premio en el primer certamen de arte en el que participé. Fue un momento muy especial que me dio confianza para seguir creyendo en mi trabajo y en mi forma de crear.
Cada una de mis piezas marca una etapa de mi camino, por eso me resulta tan difícil escoger solo una.
¿Qué es lo que más disfrutas de ser artesano/a?
Lo que más disfruto es el proceso de crear. Me apasiona empezar con un simple trozo de porcelana fría y verlo transformarse poco a poco en un personaje con personalidad, historia y vida propia.
También disfruto mucho investigando. Antes de crear una pieza suelo documentarme sobre leyendas, símbolos, mitología o el significado de los elementos que va a llevar, porque me gusta que cada detalle tenga un porqué.
Pero, sin duda, el momento más especial llega cuando termino una creación y veo la reacción de la persona que la recibe. Saber que una pieza hecha con mis manos puede emocionar, despertar recuerdos o convertirse en un regalo lleno de significado es la mayor recompensa. Es entonces cuando siento que todo el tiempo, el esfuerzo y el cariño que he puesto en ella han merecido la pena.
¿De dónde nace la inspiración cuando te sientas a crear?
Mi inspiración nace de muchos lugares. Me inspira la naturaleza, la mitología, los cuentos, las antiguas leyendas y todo aquello que invita a soñar. Pero, sobre todo, nace de mi imaginación.
A partir de ahí comienzo a investigar, buscando el significado de los símbolos, las piedras, las plantas o los amuletos que quiero incorporar, para que cada elemento tenga un sentido y forme parte de su historia.
No me gusta crear una figura sin más. Me gusta que cada personaje tenga una personalidad propia, una historia que contar y un significado especial. Creo que eso es lo que hace que cada creación de Creadetot sea única e irrepetible.
¿Cómo es un día habitual en tu taller o espacio de trabajo?
Mi taller está en casa y no tengo un horario fijo de trabajo. A primera vista puede parecer una ventaja, pero la realidad es que muchas veces ocurre todo lo contrario.
Cuando empiezo a crear un nuevo personaje, me sumerjo tanto en el proceso que pierdo por completo la noción del tiempo. Hay días en los que las horas pasan sin darme cuenta, porque estoy totalmente concentrada en dar forma a una idea, perfeccionar un detalle o conseguir que una expresión transmita exactamente lo que quiero.
Cada pieza requiere su propio ritmo y no me gusta trabajar con prisas. Soy muy perfeccionista y no doy una creación por terminada hasta que siento que refleja lo que yo busco. Al final, más que un trabajo con horarios, para mí es una pasión que forma parte de mi día a día.
En tu camino como artesano/a, ¿qué ha sido lo más difícil y qué es lo más bonito que te ha regalado esta profesión? ?
Lo más difícil ha sido creer en mí misma. Cuando empecé, nunca imaginé que llegaría a crear los personajes que hago hoy, ni que algún día habría personas que quisieran llevarse una de mis creaciones a su hogar. También ha habido momentos de bloqueo y mucho trabajo que no siempre se ve, porque detrás de cada pieza hay muchas horas incluso en la mayoría de ocasiones dias, de dedicación, aprendizaje e investigación.
Pero, sin duda, lo más bonito que me ha regalado esta profesión ha sido descubrir una parte de mí que no conocía. La artesanía no solo me permitió crear con las manos; también me ha hecho crecer como persona. Cada nuevo aprendizaje, cada reto superado y cada creación terminada me han dado más confianza en mí misma, me han ayudado a recuperar la ilusión y a encontrar una forma de expresarme.
Además, hay algo que no cambiaría por nada: ver la emoción de las personas cuando conocen a uno de mis personajes o cuando me cuentan que una de mis creaciones ocupa un rincón especial de su hogar. Saber que algo que nació de mi imaginación puede despertar una emoción en otra persona es, para mí, la mayor recompensa y el motivo por el que sigo creando cada día.
¿Ha cambiado mucho tu forma de trabajar desde que empezaste? ¿En qué lo notas?
Sí, ha cambiado muchísimo. Cuando empecé, todo era prueba y error. Aprendía de forma autodidacta, experimentando con diferentes materiales y técnicas, sin saber hasta dónde podría llegar.
Con el tiempo he adquirido mucha más técnica, experiencia y seguridad.
Pero el mayor cambio no ha sido solo en mi forma de trabajar, sino en mi forma de creer en mí misma. Antes dudaba de si sería capaz de hacer realidad las ideas que tenía en la cabeza. Ahora sé que, con paciencia, dedicación y muchas horas de trabajo, puedo convertir esas ideas en personajes únicos.
Sigo aprendiendo cada día, porque creo que un artesano nunca deja de aprender. Y precisamente esa evolución constante es una de las cosas que más me apasionan de este oficio.
¿Tienes algún sueño o meta que te gustaría cumplir con tu proyecto artesanal?
Sí, tengo muchos sueños y todavía muchos personajes por crear.
Mi mayor ilusión es que Creadetot llegue a ser reconocido a nivel nacional y que algún día, mi marca pueda traspasar fronteras. Me encantaría que, con solo ver una de mis creaciones, la gente pudiera decir: «Ese personaje es de Creadetot».
Pero mi meta va mucho más allá de crear figuras. Me gustaría que mi propia historia pudiera inspirar a otras personas a descubrir todo lo que la creatividad puede aportar. Yo nunca imaginé que sería capaz de crear con mis propias manos el universo que hoy, pasito a pasito, estoy construyendo. Por eso, uno de mis grandes proyectos de futuro es desarrollar Wellness Creativo Creadetot, un espacio donde las personas puedan experimentar cómo el proceso de crear también puede convertirse en una forma de bienestar, crecimiento personal y conexión con uno mismo.
Quiero seguir aprendiendo, evolucionando y dando vida a nuevos personajes que despierten ilusión y emoción, pero también compartir todo lo que la creatividad me ha regalado. Si consigo que alguien sonría con una de mis creaciones, descubra a través del arte una nueva forma de creer en sí mismo o encuentre, como me ocurrió a mí, un camino para crecer y reconectar consigo mismo, sentiré que habré cumplido mi mayor sueño.
Si alguien te compra por primera vez, ¿qué producto le recomendarías para empezar a conocerte?
Es una pregunta difícil, porque cada uno de mis personajes tiene su propia historia y un significado especial. Pero si alguien quisiera descubrir por primera vez el universo de Creadetot, probablemente le recomendaría empezar por un duende.
Dicen ... que no eres tú quien elige al duende, sino que es el duende quien te elige a ti. Y, curiosamente, es algo que he visto muchas veces en las ferias. Hay personas que llegan sin una idea concreta y, de repente, se sienten atraídas por un duende en particular, como si hubiera una conexión especial.
Mis duendes fueron de los primeros personajes que empecé a crear y representan muy bien la esencia de Creadetot. Cada uno tiene una personalidad, una historia y pequeños símbolos con un significado propio, por lo que no existen dos iguales.
Por eso, más que recomendar un duende concreto, invitaría a la persona a conocerlos y dejarse llevar. Estoy convencida de que, al final, será el duende quien la encuentre a ella.
¿Cómo nace una idea nueva en tu taller? ¿Qué suele encender la chispa creativa?
Muchas veces, la chispa creativa nace de un pequeño detalle. Una expresión, una combinación de colores o una simple idea empiezan a dar vueltas en mi cabeza y, casi sin darme cuenta, ese personaje comienza a cobrar vida.
A partir de ahí, empieza un proceso de investigación. Me gusta documentarme, buscar el significado de cada elemento y pensar qué personalidad tendrá ese nuevo ser. No creo figuras porque sí; necesito que cada personaje tenga una historia, una esencia y un porqué.
Cuando siento que ya lo conozco, es cuando me siento en mi taller y empiezo a darle forma con mis manos. Ese es uno de los momentos más bonitos del proceso: ver cómo una idea que solo existía en mi imaginación termina convirtiéndose en un personaje real.
¿Qué es lo que más orgullo te da cuando ves tus creaciones terminadas?
Lo que más orgullo me da es mirar una creación terminada y pensar: "Lo he hecho yo". Todavía hoy hay momentos en los que me cuesta creer que esos personajes que antes solo existían en mi imaginación hayan cobrado vida gracias a mis manos.
Cada pieza representa muchas horas de trabajo, aprendizaje, investigación y dedicación. Pero, sobre todo, representa mi evolución personal. Cada personaje terminado me recuerda todo el camino que he recorrido y cómo, poco a poco, fui descubriendo una capacidad creativa que ni siquiera sabía que tenía.
También siento un orgullo muy especial cuando consigo que una creación transmita exactamente la emoción que imaginé desde el principio. En ese momento siento que el personaje está realmente terminado.
Y, por supuesto, el mayor orgullo llega cuando esa pieza encuentra a la persona con la que conecta. Ver su emoción, saber que ocupará un lugar especial en su hogar y que formará parte de su historia es lo que da sentido a todo el trabajo que hay detrás de cada creación.
¿Cómo fue ese momento especial de tu primera venta? ¿Lo recuerdas con cariño?
No fue la venta lo que hizo especial aquel momento; fue descubrir que algo que había nacido de mi imaginación podía emocionar también a otras personas.
¿Te ha pasado algo emocionante o inesperado gracias a tu trabajo artesanal?
Sí, me han pasado momentos muy bonitos que nunca imaginé vivir.
Uno de los que más ilusión me hace es cuando alguien llega a una feria y me dice que me sigue en redes sociales y que ha venido expresamente a buscar mi parada para conocer mis creaciones en persona. Pensar que alguien ha dedicado su tiempo a venir a verme es algo que todavía hoy me emociona.
También me llena de satisfacción cuando una persona conecta de una forma especial con uno de mis personajes. Muchas veces me cuentan que, al verlo, han sentido que era "el suyo". Es una sensación difícil de explicar, porque siento que esa creación ha encontrado el lugar al que pertenecía.
Son momentos que me recuerdan que detrás de cada pieza hay mucho más que horas de trabajo. Hay emociones, historias y conexiones que hacen que todo el esfuerzo haya merecido la pena.
¿Hay algo que te gustaría que la gente supiera sobre lo que haces y el esfuerzo que hay detrás?
Me gustaría que la gente supiera que detrás de cada una de mis creaciones hay mucho más que el tiempo que paso modelando una figura.
Antes de empezar una pieza hay un proceso de investigación y aprendizaje. Dedico muchas horas a documentarme, a buscar el significado de los símbolos, las piedras o los amuletos que incorporo y a pensar la historia y la personalidad de cada personaje. Después llega el modelado, la pintura, el vestuario y todos esos pequeños detalles que hacen que cada creación sea única.
También me gustaría que se valorara el esfuerzo que supone aprender de forma autodidacta. Todo lo que sé ha sido fruto de muchas horas de práctica, de errores, de paciencia y de no rendirme cuando algo no salía como esperaba.
Pero, sobre todo, me gustaría que quienes tengan una de mis creaciones sepan que no se están llevando solo una figura artesanal. Se están llevando una pieza única, hecha completamente a mano, que ha nacido entre mis manos y en la que pongo una parte de mí en cada detalle.
¿Qué crees que valora más la gente cuando compra algo hecho a mano, con mimo y dedicación?
Creo que, cuando una persona compra una pieza hecha a mano, no solo está adquiriendo un objeto, sino también la historia, el tiempo y la dedicación que hay detrás de ella.
Cada creación es única e irrepetible. Aunque vuelva a hacer un personaje parecido, nunca será exactamente igual, porque cada uno tiene su propia personalidad y está creado de manera completamente artesanal.
También pienso que cada vez hay más personas que valoran saber quién ha creado esa pieza, conocer su historia y sentir que detrás hay una persona que ha puesto ilusión, cariño y muchas horas de trabajo en cada detalle.
Para mí, eso es lo más bonito de la artesanía: crear algo que no solo se pueda contemplar, sino que también emocione, transmita un significado y acompañe a quien lo recibe durante muchos años.
Si tuvieras que describir el estilo de tus creaciones, ¿cómo lo harías?
Diría que mi estilo es una mezcla de fantasía, naturaleza y emociones.
Creo que, si tuviera que definir mi trabajo en una frase, diría que son seres de fantasía con alma propia, creados completamente a mano para contar historias y emocionar. Esa es, para mí, la esencia de Creadetot.
¿Qué crees que hace única tu propuesta entre otros artesanos y artesanas?
Creo que cada artesano tiene su propia esencia y eso es lo que hace tan especial este oficio. En mi caso, pienso que lo que hace diferente a Creadetot es que no solo creo figuras, sino personajes.
Cada creación tiene una personalidad, una historia y un significado. Me gusta investigar el simbolismo de los elementos que incorporo para que cada detalle tenga un porqué y forme parte de ese personaje.
Además, todas mis piezas están hechas completamente a mano y son únicas. No trabajo con moldes para reproducir personajes en serie, por lo que cada creación es irrepetible y tiene su propia identidad.
También creo que mi proyecto va más allá de la artesanía. Poco a poco estoy construyendo un universo propio, donde todos esos personajes conviven y cuentan historias. Ese es el sello que me gustaría que las personas reconocieran cuando ven una creación de Creadetot.
¿Alguna vez te han pedido algo muy original o fuera de lo común?
Sí, en varias ocasiones, y la verdad es que esos encargos son de los que más disfruto porque también suponen un reto creativo.
Me han pedido personajes completamente personalizados, inspirados en personas, en recuerdos o en ideas muy concretas. Cada encargo es diferente y eso hace que tenga que imaginar, investigar y buscar la mejor manera de plasmar lo que esa persona tiene en mente.
Me encanta cuando alguien me dice: «Tengo una idea, pero no sé si se puede hacer». Para mí es una oportunidad para crear algo único y demostrar que, con imaginación y mucho trabajo, muchas veces es posible convertir esa idea en realidad.
Al final, esos encargos son especiales porque no solo estoy creando una figura, sino una pieza con un significado muy personal para quien la recibe. Y eso hace que cada proyecto sea una experiencia diferente y muy gratificante.
La historia de Vanessa Salamanca demuestra que la artesanía es mucho más que crear objetos con las manos. Es transformar emociones en piezas únicas, dar vida a personajes con alma y convertir la imaginación en un universo capaz de emocionar a quienes lo descubren.
Desde Creadetot, cada duende, hada, bruja o ser fantástico nace con una historia propia y con el deseo de encontrar a la persona con la que conectará de una forma especial. Detrás de cada creación hay horas de trabajo, investigación, dedicación y un profundo amor por el arte hecho a mano.
Queremos agradecer a Vanessa por abrirnos las puertas de su mundo creativo y compartir con nosotros su experiencia, su inspiración y la pasión que pone en cada una de sus obras. Le deseamos que Creadetot siga creciendo y llevando su magia a muchos hogares, para que cada nuevo personaje continúe despertando ilusión, emociones y sonrisas durante muchos años.